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martes, 30 de abril de 2013

Cada ciudad puede ser otra


Los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.

Jaime Sabines

Cada ciudad puede ser otra
cuando el amor la transfigura
cada ciudad puede ser tantas
como amorosos la recorren

el amor pasa por los parques
casi sin verlos amándolos
entre la fiesta de los pájaros
y la homilía de los pinos

cada ciudad puede ser otra
cuando el amor pinta los muros
y de los rostros que atardecen
uno es el rostro del amor

y el amor viene y va y regresa
y la ciudad es el testigo
de sus abrazos y crepúsculos
de sus bonanzas y aguaceros

y si el amor se va y no vuelve
la ciudad carga con su otoño
ya que le quedan sólo el duelo
y las estatuas del amo

Mario Benedetti
 

lunes, 29 de abril de 2013

Nuestra ciudad deseada

Hemos hecho un esquema de nuestro vídeo, aunque nos hemos permitido alguna "licencia", Nueva York aparece como nuestra ciudad, no sabemos si paralizada paro si, en cierto modo, deseada...


La ciudad paralizada

El 23 de abril de 2013 una extraña lluvia sorprende la ciudad.
La prensa no tarda en reaccionar y pide explicaciones al máximo responsable de la ciudad, su alcalde.

lunes, 15 de abril de 2013

Otro extraño día

Otro extraño día

Me levanté una vez más totalmente sola. Quería olvidar la pesadilla que me conducía una y otra vez a la ciudad donde murió mi padre. Me preparé un café bien cargado cuando volvió a sonar el móvil. La taza se hizo añicos. Cogí la escoba para barrer los pedazos. Bajé la basura dispuesta a dar una vuelta. Algo se asomaba por el buzón. Otra vez no, pensé. Goteaba sangre de nuevo. Debía volver a la ciudad, no quedaba otra solución. Cogí mi pasaporte y salí corriendo a buscar un taxi, dejando, lo que supuse sería otro macabro recuerdo para mis vecinos.







Un extraño día Grupo 10,


UN EXTRAÑO DÍA

Estaba totalmente desierta. Al principio sentí un pequeño, más bien gran escalofrío, recorriendo todo mi cuerpo, pero decidí cruzar aquella línea imaginaria que separaba la ciudad de lo demás.
Algo o alguien debió pensar lo mismo que yo porque oí pasos detrás de mí. Al principio pensé que el viento había derribado una escoba y, chocando contra el buzón de la pequeña casa de las tejas rojas había crujido como unos pasos en la nieve. Pero tras volverme sobresaltada, comprobé que era él.